La Constitución española garantiza el derecho al uso del español en todo el territorio nacional. Sin embargo, este derecho fundamental se está violando sistemáticamente en diferentes Comunidades Autónomas independientemente que sean gobernadas por el PP, el PSOE o partidos nacionalistas como PNV y BNG. La libertad lingüística alcanzada en Galicia es la excepción hasta ahora y el punto de partida.

Mientras el discurso del PP a nivel nacional es el de la libertad, sin embargo en la Comunidad Valenciana donde gobierna está imponiendo la obligación de estudiar en valenciano sin que los padres puedan elegir el idioma en el que educar a sus hijos. Actualmente existe para el 80% de la población sólo dos únicas opciones en la solicitud de escolarización, que son:

– Enseñanza íntegra en valenciano

– Inmersión progresiva al valenciano, en el que cada año de escolarización se tienen más horas en este idioma hasta que se produce la inmersión total.

Por otra parte, en zonas interiores de la actual Comunidad Valenciana, poco pobladas, donde nunca se ha hablado el valenciano si se permite en la solicitud de escolarización elegir el español como lengua vehicular de enseñanza. El idioma debe ser un vehículo de comunicación y en ningún momento un instrumento ideológico que lleve a la exclusión y a la construcción de una sociedad a imagen y semejanza de una oligarquía política que sólo encuentra en la exaltación de la diferencia su razón de ser y su garantía de permanencia en el poder.

Toda está política de inmersión lingüística no está dirigida al respeto de la libertad inherente que tienen los padres a elegir lo mejor para sus hijos, ni a la mejora de la calidad de la enseñanza. Es una realidad, avalada por las estadísticas, que el fracaso escolar aumenta cuando se enseña en un idioma diferente al empleado en la familia. La Constitución española garantiza el derecho al uso del español en todo el territorio nacional. Sin embargo, este derecho fundamental se está violando sistemáticamente en diferentes Comunidades Autónomas independientemente que sean gobernadas por el PP, el PSOE o partidos nacionalistas como PNV y BNG.

Dado que la sociedad valenciana está formada por una realidad lingüística plural, que el derecho a elección corresponde a los padres y no al poder político y que la convivencia lingüística del valenciano y el español ha sido una realidad histórica que nunca generó problemas excepto con el actual gobierno.

Anuncios